Viéndole despedirse, en esta mañana veraniega y lánguida como lo fue aquella noche otoñal de 1994 que él encendió y mantuvo iluminada durante 16 años, uno piensa que es ley de vida, que un día u otro tenía que llegar la despedida. Sin embargo, Raúl es desde hoy futuro del Madrid. Un día volverá con la naturalidad de quien abre la puerta de su casa, se acomoda en ella y construye su vida y la de su familia futbolística.
Han pasado goles, años de éxitos y de fracasos, compañeros y rivales, y esta mañana, viendo el video de despedida que le han preparado en el Club, creo que casi cualquier aficionado al fútbol puede recordar con precisión dónde estaba cuando hizo el ‘aguanís’ en Japón, qué hacía cuando le clavó la vaselina a tal o cual portero, cómo se le aceleró el corazón al verle correr 70 metros por una pradera parisina para devolvernos al cielo. Nos ha acompañado y le hemos acompañado durante más de la mitad de nuestra vida. Casi cada fin de semana hemos apretado los puños al escuchar por la radio el “gooooooooooool del Madrid, gooooooooool de Raúúúúúll”.
No sé si él sabía que todo esto ocurriría, pero quiero imaginar que sí. Que quizá por eso pudo dormir de camino a La Romareda, alfa y omega de su leyenda, con 17 años y a punto de debutar con el Real Madrid. Porque sentía la tranquilidad de quien sabía que estaba cumpliendo su destino y tenía la determinación de quien está dispuesto a saltar todas las barreras. Lo sabía todo. Por eso, antes de despojarse por última vez de ese escudo honrado con su sudor, hace tres meses volvió a aquel estadio para marcar el gol que no marcó hace 16 años y cerrar un círculo inigualable, una historia de superación y de amor propio, de talento exprimido hasta la última gota para cumplir el sueño de un niño de piernas arqueadas y corazón esférico.
Llegó en un momento de tribulación, como nos cuentan que lo hicieron los grandes profetas de la historia. Pero no se dedicó a predicar, sino a dar trigo. A mansalva.
d con un texto que versa sobre el mismo asunto que el penúltimo. De verdad.
Laporta dice que el Madrid “quiere desestabilizarnos” a cuenta de la supuesta capacidad del club blanco y de Florentino Pérez para fichar a Lionel Messi si éste accede de nuevo a la Presidencia. Redondea sus declaraciones aduciendo que la “lucha” entre los dos clubes es “desigual” porque el Madrid cuenta con el apoyo de las instituciones “que pagan todos los españoles, especialmente los catalanes” (¡!).
Parece que Ramón Calderón dejará mañana viernes la Presidencia del Real Madrid. Después de lograr dos ligas consecutivas por primera vez desde que otro Ramón -en este caso Mendoza- gobernara el club, el crédito se le agota a quien ha antepuesto su “honor” a tantos desmanes cometidos por sus adláteres con el presumible conocimiento de quien sin duda es el primer -y muchas veces único- ejecutivo de la entidad. No le queda otra. Nanín y otras ‘víboras’ criadas por el propio presidente esperan su turno en las redacciones de los medios de comunicación. Mejor no esperar el dictamen del Bernabéu.
oficiosa que decidimos establecer para conmemorar el nacimiento de quien ha nacido no se sabe cuándo ni dónde. Su nombre llevaba escrita la circunstancia en que llegó a casa. Venía a ocupar el lugar que otra dejó abruptamente bajo los ejes de un camión rebosante de troncos.
“Espero que sea por 3-0 o menos y creo que será por 2-0 o más”. Por una vez, y ojalá no sirva de precedente, logré equilibrar corazón y cabeza para dar con el resultado del clásico -aunque, con todo, participé en dos porras y no me llevé ninguna. A lo que vamos.
fila a mansalva, con un entrenador saliente que sólo se ha preocupado de perjudicarle en los últimos cuatro meses y un entrenador entrante sin tiempo aún, ha usado sus escasas armas -la mayoría de fogueo- y ha mantenido al Camp Nou, donde juega el equipo del club que sigue el otro modelo, al borde del colapso durante 81 minutos. La explicación que le encuentro está en el orgullo de vestir esa camiseta. Se vaciaron, trabajaron y se solidarizaron unos con otros. Si la plantilla no da para más, habrá que demandarle explicaciones a quien la ha confeccionado y a quien la ha preparado físicamente. Perdió porque enfrente tenía un equipo mejor que lo fue antes, durante y lo será después de ese partido. Pero el Barça tuvo que desangrar al Madrid antes de matarlo.